Saber adaptarse a los cambios es hoy una de las virtudes más apreciadas de un líder. Y en los tiempos que corren en la Argentina -y en un mundo en crisis-, será vital para sobrevivir y continuar un camino de crecimiento, señala Daniel Valli, vicepresidente de Mora y Araujo, grupo de comunicación.

El especialista en imagen corporativa empresaria, recuerda que de una economía más abierta pasamos a un mercado con mayor intervención estatal y reglas de juego diferentes. ¿Qué debe hacer el empresario hoy? Algunos dicen que debe enfrentarse contra estas nuevas políticas. Se piensa que un empresario debe pelear para defender su visión de la economía, criticar en voz alta las políticas gubernamentales y sindicales que no coinciden con su pensamiento y con su visión de los negocios, y también luchar por reglas de juego estables. ¿Debe ser así? El empresario no es un político que debe confrontar ideas, no es un periodista que trata de generar un control poniendo incómodo al poder con verdades.

El líder empresario debe priorizar el crecimiento de su empresa, tener adecuados niveles de rentabilidad, lograr que sus empleados y sus familias vivan mejor y crezcan y ayudar a la sociedad en la que se desarrollan. Por lo tanto, no se necesita un hombre confrontativo. No se necesita ahora, ni se necesitó antes. En un mundo donde el gobierno y otros grupos sociales tienen cada día más poder, esto adquiere una gran significación.

Hagamos un repaso sobre algunos principios básicos de liderazgo que debe aplicar un CEO, propone Valli. Los más conocidos posiblemente sean definir la visión sobre la empresa, o sea los principios de más corto plazo en estos tiempos turbulentos. Y definir una adecuada estrategia para lograrla. En esta nueva Argentina que nos toca vivir, hay ganadores y puede haber grandes perdedores.

En lo que va del año, cambió el mapa de los jugadores en el negocio de las notebooks. Una empresa local de electrodomésticos, que no tenía participación activa en ese sector, hoy es líder y dejó en el camino a las grandes marcas internacionales porque comenzó a fabricarlas en Tierra del Fuego, mientras que las grandes marcas tienen gran parte de su stock en la Aduana. Posiblemente esto le resulte fácil al empresario local y no tanto a quien debe seguir lineamientos internacionales, pero la adaptación es la única forma de sobrevivir. Blackberry saltó las barreras de la restricción a las importaciones, fabricando o armando también en Tierra del Fuego. Es decir, adaptándose a los tiempos. En este contexto, los que tengan capacidad para negociar tendrán una gran ventaja. Negociar con los sindicatos, con la Secretaria de Comercio y hasta con las casas matrices para flexibilizar normas y poder mantener mercado, agregó el experto.

El liderazgo es individual y grupal al mismo tiempo, observa Valli. Los líderes no pueden gestionar una empresa si no tienen un equipo adecuado, con capacidades variadas que permitan trabajar en tiempos de normalidad o de tormenta. Por eso el liderazgo no se termina en uno mismo. En el líder, lo que vale es el sentido que tiene para cumplir los objetivos que atañen a todos. En este momento particular es importante ser un verdadero líder, y sólo se es si uno se adapta a las situaciones que le toca vivir. Un libro antiguo tiene una verdad muy actual. Charles Darwin, en El origen de las especies, escrito en 1859, dijo: "Quien sobrevive no es ni el más fuerte ni el más inteligente, sino aquel que mejor se adapta al cambio". Algo para pensar para 2012, finaliza.